
Antes de empezar un proyecto de marca, en Ponk pedimos algo que muchos directorios no esperan: un Acuerdo de Éxito firmado por quien va a tomar la decisión final.
Un Acuerdo de Éxito es un documento corto, de una página, que responde tres preguntas antes de que empiece el trabajo: qué resultado específico definirá que el proyecto funcionó, quién tiene la autoridad para aprobar cada etapa y qué pasa si el directorio no logra ponerse de acuerdo. No reemplaza el contrato. Lo precede.
Sin un Acuerdo de Éxito, el proyecto termina y cada persona en la sala mide el resultado con una vara distinta.
La mayoría de los proyectos de marca que fallan no fallan en el diseño. Fallan porque nadie definió antes qué significaba ganar, y cada director llega a la presentación final con una expectativa distinta. El Acuerdo de Éxito obliga a esa conversación incómoda cuando todavía es barata: antes de invertir tiempo y presupuesto, no después.